1. Finalidad:
La biblioteca pública debe disponer de un medio capaz de mediar en esta búsqueda y de llevar al encuentro de la información anhelada al lector que busca información sobre una materia o que, sencillamente, sólo conoce de un libro que busca la materia de qué trata y se llama catálogo alfabético de materias.
El catálogo alfabético de materias no es más que un conjunto de asientos bibliográficos para cuya ordenación se ha tenido en cuenta un punto de acceso que no abre las puertas a la descripción del libro, sino a su contenido, y que se llama encabezamiento de materia.
Problemas semánticos y sintácticos en los encabezamientos de materia:
- Hay términos con distinto significado (homonimia)
- Términos distintos para el mismo significado (sinonimia)
Los encabezamientos de materia necesitan, pues, una codificación, un «control» para poder servir de instrumentos adecuados en el «diálogo informativo» y convertirse en un lenguaje documentario.
Con este «código» el bibliotecario puede hacer dos cosas fundamentales: preparar el catálogo alfabético de materias, utilizando tanto los encabezamientos como las posibilidades aquí contenidas, y tener un verdadero léxico para mantener el diálogo informativo con el usuario.
El bibliotecario tiene que ser capaz de lo siguiente: identificar el trozo de realidad del que «habla» un libro, representarlo mentalmente en un concepto, darle nombre y posibilidades de comunicación por medio de un término, dar la forma debida a ese término, adjudicárselo a un asiento bibliográfico y ordenar adecuadamente el conjunto de todos los asuntos de los que «hablan» sus libros.
Los descriptores pertenecen a un lenguaje más especializado y técnico que los encabezamientos; aunque los encabezamientos ofrecen algunas posibilidades de síntesis o de postcoordinación, los descriptores pertenecen a un lenguaje más postcoordinado y, por consiguiente, con mayores posibilidades para el análisis documental en profundidad; por fin, en el caso de los descriptores tienen mayor importancia la sistematización o conexión interrelacional del conjunto.
2. Principios básicos
La asignación de encabezamientos de materia, se apoya en una serie de reglas básicas o principios generales:
• Principio de especificidad: El encabezamiento debe servir para designar una materia determinada y sólo ella y además debe ser precisamente aquella de la que trata el documento. La especificidad influye además en la elección del elemento inicial del encabezamiento en los casos en que se plantee el problema por tratarse de un encabezamiento compuesto, ya que, en el caso de encabezamiento + subencabezamiento no deberá ser aquél menos específico que éste. lo que se opone radicalmente la especificidad es a la sistematización.
• Principio de síntesis: La asignación del encabezamiento de materia es el resultado de un proceso mental de síntesis en cuya virtud no sólo se procura reducir el contenido de un documento a muy pocos (preferiblemente a uno) asuntos o materias, sino que se intenta obtener la expresión del mismo con un término de la máxima simplicidad.
• Principio de uso: Los encabezamientos de materia deben acomodarse al fin para el que se utilizan: aplicarse a unos determinados fondos, ayudar a unos usuarios concretos, formar un catálogo llamado catálogo alfabético de materias.
• Principio lingüístico: Los encabezamientos se redactarán en español, en el lenguaje usual y en el orden natural del idioma.
• Principio de uniformidad: Cada materia debe tener siempre el mismo encabezamiento
• Principio de economía. Debe limitarse al máximo el número de encabezamientos para un mismo documento
HISTORIA DE LOS ENCABEZAMIENTOS DE MATERIA
Los encabezamientos de materia tomaron importancia en las bibliotecas, se publicaron diferentes tipos de listas dos muy importantes que además influyeron en la lengua española.
La base de las bibliotecas se crea en EE.UU y más sencillo medio de recuperación de la información contenida en una biblioteca de carácter general que son los encabezamientos de materia.
Aunque también en otros países se dictaron reglas como en:
- En la biblioteconomía italiana. la importante lista titulada Soggettario per i cataloghi delle biblioteche italiane
- En Francia. En 1966 se publico Liste de vedettes matière de Biblio con los encabezamientos utilizados en la confección de la bibliografía en curso a la que se alude en el título de la Lista, no ha sido madrugadora en su preocupación por esta forma de catalogación.
- En Alemanía.
- En Gran Bretaña.
- En España: No ha habido una gran evolución se basaban en las listas estadunidenses y cabe de destacar a Carmen Rovira.
En 1975 se creó una comisión para las bibliotecas españolas y sus encabezamientos de materias. Y finalmente en el año 1981 quedó establecida la comisión por varios bibliotecarios importantes y realizaron el proyecto Sabina de hacer accesible a todos los ficheros de autoridades que se utilice para los encabezamientos de materia tanto de libros nacionales como extranjeros. Cada bibliotecario tiene que ajustar las necesidades informativas para las que sirve.
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