La actual Web, que suma a la Web tradicional la llamada Web 2.0 o Web social, se basa cada vez más en el papel activo que ocupan los usuarios. Éstos ya no son simple consumidores de contenidos y servicios sino que se han convertido en parte activa del desarrollo de ésta al producir y compartir todo tipo de contenidos.
No se trata de una Web paralela o alternativa sino más bien de nuevas funcionalidades que permiten una mayor interactividad y conexión entre los usuarios.
Debido ha esto os nuevos profesionales de la documentación deben tener sólidos conocimientos de bases de datos, lenguajes documentales y de marcas (XML al menos). Tienen que ser expertos en búsquedas en red y tener nociones de posicionamiento en buscadores, usabilidad, marketing online y propiedad intelectual. No basta sólo con conocer los sistemas de información de la empresa, ahora estos evolucionan con las nuevas tecnologías de la información y se abren a la llamada web 2.0. Las empresas ahora buscan nuevos perfiles que se adapten a estas necesidades de información, el viejo documentalista de las fichas y los repertorios ya no encaja, es el momento de avanzar.
Lo que necesitamos para pasar de la web como documentos (la web actual) a la web
como datos (la web semántica) es que, en primer lugar, las páginas contengan, además
de contenidos para los seres humanos (información), contenidos para los ordenadores
(metainformación).
y también necesitamos una especie de súper clasificaciones o súper tesauros formales (ontologías) que ayuden a los ordenadores a realizar inferencias válidas sobre los datos.
La clase de cambios que podría aportar la web semántica varía según algunos colectivos:
- El primer grupo cree que en el futuro, ordenadores conectados a la web, mediante complejos sistemas de meta-datos, ontologías y lógica formal, podrán llevar a cabo “razonamientos” al servicio de los usuarios. Los límites de estos razonamientos no estarían claros. Eventualmente, agentes de software podría llevar a términos tareas con éxito, en representación de los usuarios, para las cuales actualmente se requiere inteligencia, o sea tareas que actualmente solamente las personas pueden ejecutar con éxito.
- El segundo grupo se
declara agnóstico, sino abiertamente escéptico, sobre las posibilidades de la inteligencia artificial, pero reconoce y valora los grandes beneficios que el conjunto de normas, lenguajes y nuevos enfoques que el proyecto de la web semántica puede aportar a la nueva web, la que ya está teniendo lugar y la que se está fraguando para los próximos cinco o diez años, llámese web semántica o web 3.0.
Durante los últimos años la gran novedad en cuanto a la recuperación de la información online con respecto a las formas anteriores han sido los tags. A diferencia de los sistemas controlados de descripción, en los que un experto (un bibliotecario o un documentalista) asigna las palabras clave a los documentos, en los sistemas 2.0 es el autor del documento quien hace esta tarea (quien sube las fotos a Flickr, los videos a Youtube o los favoritos a Delicious). El éxito de los tags entre los usuarios de sistemas 2.0 reside en la facilidad y espontaneidad del hecho de taguear, y en la utilidad que tiene para compartir información con otros usuarios con similares intereses, en cambio las carencias de usar un lenguaje no controlado dejan vacíos en la recuperación de información.
Un ejemplo claro de la evolución se puede dar en las bibliotecas, a diferencia de otros sistemas de información, gozan de poder implementar ambos sistemas de forma simultánea; es decir, mientras el personal especializado asigna metadatos con lenguajes controlados y dota de una estructura a los documentos, los usuarios participan agregando a estos documentos sus propios tags, sus comentarios y opiniones, sus votos, sus marcas como favoritos, etc., haciendo de la metainformación un gran valor añadido que antes no se podía ofrecer.
Por eso esta profesión tiene que estar en continua formación y renovación para saber sacar el partido necesario a las nuevas tecnologías y buscando su aplicación a su profesión, para los que necesiten la máxima información con rapidez y fácil, sin olvidar sus conocimientos tradicionales